Las intolerancias y alergias alimentarias se han extendido tanto que son una preocupación para madres y padres, comedores colectivos, restaurantes y la industria alimentaria en general.

La fibra en la alimentación contribuye a reducir las alergias alimentarias

Las alergias alimentarias son un problema de salud preocupante que puede llegar a ser bastante grave. Una reacción alérgica severa (Shock Anafiláctico) puede provocar en caso extremo la muerte del niño. Los síntomas son inmediatos: brusca caída en la presión sanguínea, dificultad para respirar e inflamación de la garganta.
Sin embargo, conviene distinguir entre ser alérgico o intolerante a un alimento:

  • en el intolerante, el consumo del producto o de trazas del mismo causa reacción inmunitaria leve-moderada y/o molestias específicas;
  • el alérgico a un alimento no debe consumir ni la más mínima proporción del alimento causante de la alergia, porque se desencadena súbitamente una importante reacción alérgica que puede incluir el citado Shock Anafiláctico. Por ejemplo, el uso del cacahuete en productos elaborados es muy frecuente en Estados Unidos, donde más de tres millones de personas son alérgicas a éste u otros frutos secos.

En un estudio reciente, Inmunólogos australianos han relacionado una dieta pobre en fibra con las alergias alimentarias. Se sabe que las bacterias del intestino descomponen la fibra alimentaria en sus subproductos (ácidos grasos de cadena corta), que regulan a su vez a las células inmunitarias que controlan la reacción inmunitaria cuando ésta no es necesaria. Sin fibra y sus ácidos grasos derivados, la célula no es capaz de efectuar ese control y aparece la reacción alérgica descontrolada, en estos casos, a los alimentos.

Los autores del estudio han observado una mayor incidencia de alergias alimentarias en habitantes de países desarrollados, lo que pone en el punto de mira la fabricación industrial de los alimentos que comemos y nuestros malos hábitos dietéticos en los que ignoramos la fibra presente en verduras y frutas.

Más casos de alergias alimentarias infantiles en la ciudad que en el campo

Los niños que viven en núcleos urbanos sufren una incidencia muy superior de alergias a los alimentos que los niños que viven en áreas rurales. El equipo de la Dra. Gupta, de la Universidad de Chicago (EE.UU.), ha constatado por primera vez la relación entre alergias alimentarias infantiles y áreas de elevada densidad de población.

Ya teníamos conocimiento por otros estudios realizados años antes, que en la ciudad encontramos una mayor presencia de asma, eczema, rinitis alérgica y conjuntivitis al comparar éstas patologías con su incidencia en áreas rurales, pero ante estos últimos resultados que relacionan el ambiente con el desarrollo de alergias alimentarias cabe preguntarse, ¿Qué factores en el ambiente determinan la abundancia de casos de alergia?

La siguiente fase en la línea de investigación de la Dra. Gupta tiene como objetivo identificar las causas ambientales que existen en las ciudades causantes de las alergias, y una vez identificadas poder aplicar las medidas preventivas necesarias.

Curiosidades del estudio

En el estudio se trabajó con datos de 38.465 niños y adolescentes, de edad igual o inferior a 18 años, lo que constituye una muestra suficientemente representativa de la población infantil y juvenil de Estados Unidos.
En el estudio se tuvieron en cuenta parámetros tales como el nivel económico y origen étnico de la familia, el género y la edad del sujeto de estudio.
A continuación se mencionan los dos hallazgos más importantes del estudio:

  • El 9,8 % de los niños de ciudad tienen alergias alimentarias, frente al 6,2 % registrado en comunidades rurales, es decir, un 58,06% mayor incidencia en la ciudad que en el campo.
  • Las alergias a los frutos secos (cacahuetes) son dos veces más frecuentes en los núcleos urbanos que en las comunidades rurales, con un 2,8 % de niños alérgicos en los núcleos urbanos frente al 1,3% de las áreas rurales.
  • Las alergias al marisco son 3 veces más frecuentes en las ciudades que en los pueblos: 2,4% de los niños urbanos frente al 0,8% de los niños rurales.

La hipótesis que con más fundamento científico explica este fenómeno sostiene que en el medio rural la exposición a temprana edad a ciertas bacterias típicas de ese medio, puede proteger contra la hipersensibilidad a determinados alérgenos.
Otra hipótesis apunta hacia las numerosas sustancias contaminantes que hallamos cotidianamente en las áreas urbanas, aceptando como probable que ambas hipótesis sean ciertas y que la combinación de ambas determine el grado de sensibilidad del niño a los alimentos.

Shock Anafiláctico

Shock Anafiláctico, Clínicas Aleria, AlcobendasShock Anafiláctico, Clínicas Aleria, Alcobendas


wikipedia.org/wiki/Anafilaxia

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