Entrevista a nuestra nutricionista Delia Barrio, a propósito del informe de la OMS sobre la carne y el cáncer.

¿Qué es la carne roja?

Delia Barrio – Por definición, la carne es la parte muscular del cuerpo de los animales. El término “carne roja“ o “carne blanca” no obedece a una razón científica si no a una categorización culinaria. Por razón del color de la carne en crudo, se llama carne roja a la procedente de mamíferos y carne blanca a la que suele proceder de aves.

Qué es la carne procesada?

DB – El término “procesada” hace referencia a cualquier transformación que ha sufrido la carne para preservar el alimento, bien para mejorar el sabor, bien para modificar sus opciones de presentación al consumidor… Así, “procesada” abarca procesos como picado, salado, curado, fermentación, salazón, ahumado o secado.

El informe de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), perteneciente a la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha incluido la carne roja y la carne procesada en la lista de sustancias cancerígenas, lo que ha suscitado mucha polémica, ¿cómo profesional de la sanidad especializada en Nutrición Humana, qué valoración hace de este informe?

DB – Los datos difundidos por la OMS no son algo nuevo, ya hace bastantes años que los nutricionistas y profesionales de la salud relacionados con la nutrición venimos recomendando a los pacientes una menor ingesta de este tipo de carnes debido a los efectos poco favorables para la salud que puede tener su consumo elevado. Siempre que recomendamos algo, lo hacemos avalados científicamente por numerosos estudios*. Se ha demostrado que un alto consumo de carnes procesadas se relaciona con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares cardiometabólicas y también, con cáncer.

¿Cree que este informe va a hacer cambiar los hábitos alimentarios de la población?

DB – En mi opinión, este informe ha creado una “alarma social” sobre algo que un porcentaje de la población ya conocía, y que además está contemplado en las recomendaciones que sobre alimentación saludable hacemos desde hace tiempo. Generar esta alarma social sin hacer hincapié en una mejor educación nutricional no es eficaz para concienciar sobre la importancia que tiene para la salud comer correctamente. Esta educación debemos realizarla desde la infancia.

En resumen, creo que creando este tipo de alarmas conseguimos que la población se sensibilice durante un tiempo y luego se olvide, pero si educamos desde la infancia sí que conseguiremos el propósito de que la población siga una alimentación saludable.

En su opinión, ¿los procesos de producción y conservación de los alimentos que consumimos son buenos para la salud? ¿Cree que son mejorables? ¿Hay algún alimento de consumo habitual que usted desaconseje por su escaso beneficio para la salud?

DB – Efectivamente hay cosas mejorables y alimentos desaconsejables, pero no es que yo lo crea, sino que está demostrado científicamente como comentábamos en la pregunta anterior: un alto consumo de carnes procesadas se relaciona con mayor riesgo de enfermedades entre las que se incluye el cáncer. Sin embargo, no creo que haya que eliminar completamente el consumo de carne roja ni tampoco radicalmente el de carnes procesadas de la alimentación, tan sólo disminuir el consumo de carne roja y evitar el consumo de carnes procesadas.

¿Qué opina de los hábitos alimentarios actuales de la población infantil en España?

En los últimos años estamos experimentando un incremento de la tasa de obesidad infantil en nuestro país, lo que sin duda es señal de que algo en la alimentación de nuestros niños no va bien. La nutrición se educa desde la infancia dando directrices y recomendaciones adecuadas a nuestro hijos, y sobre todo predicando con el ejemplo, teniendo cuidado como padres con lo que comemos y reconduciendo los mensajes que se reciben a diario desde los anuncios y la publicidad de la industria alimentaria.

¿Qué es lo que más le llama la atención de los hábitos alimentarios que encuentra en los pacientes que llegan a la Unidad de Nutrición de Clínicas Aleria?

DB – La población en general y no solo los pacientes de Clínicas Aleria reconocen un importante desconocimiento sobre la nutrición en muchos aspectos, sobre lo que no se les puede responsabilizar completamente. Hay mucha información, pero no toda esa información es seria y veraz, y como hemos recalcado, deberíamos educar sobre alimentación desde la infancia.

Muchas gracias Delia Barrio por su tiempo y por compartir con nosotros su experiencia y conocimiento.

DB – Gracias a vosotros, ha sido un placer. Muchas gracias.

* Meat consumption and mortality – results from the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition. Rohrmann S, Overvad K, Bueno-de-Mesquita HB, et al. BMC Med. 2013; 11:63. doi: 10.1186/1741-7015-11-63. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23497300.

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